La música del Clasicismo tomó como objetivos la sencillez
melódica, la claridad y la elegancia. Perdió la afinidad que hasta entonces
había conseguido con la arquitectura y buscó lo mismo con la poesía y el drama.
Las principales características del Clasicismo musical son
las siguientes:
v Composiciones
objetivas, que buscan el ideal de la belleza mediante el equilibrio formal.
v Línea
melódica de carácter predominante sobre la armonía, destacando claramente sobre
un acompañamiento armónico de acordes, y prescindiendo del bajo continuo del
Barroco.
v Estilo
alegre y brillante.
v Ritmo
regular dentro de una sencillez natural.
v Armonía
poco compleja y eminentemente consonante.
v Aparición
de nuevos timbres y matices como consecuencia del mayor perfeccionamiento de la
orquesta.
v Predominio
total de la música instrumental.
v Nacimiento
de las formas sonata, sinfonía y concierto, en su concepción actual.
v Mayor
«democratización» de la música, al hacerse extensiva a un público más numeroso.
La música en el clasicismo es cortesana, refinada, elegante,
objetiva y poco emocional.
Forma: Sonata, Sinfonía, Concierto solista, Cuarteto…
Melodía: Claridad, frases nítidas y regulares que se abren y
cierran con ciertos reposos.
Estilo: Homofónico o vertical. Se trata de acompañar una
melodía o tema. Poca utilización del contrapunto.
Armonía: Clara y no cromática. Las disonancias se resuelven
satisfactoriamente.
Ritmo: Sencillo, regular, con silencios intercalados, como
descansos contrastantes entre temas y melodías.
Dinámica: Es tranquila, sin bruscos crescendos o
diminuendos.
Instrumentación y orquestación: La música instrumental es
más importante que la vocal. Sientan las bases de la orquestación moderna. Como
la extensión de los instrumentos es aún reducida, evitan registros extremos.
Empieza a desarrollarse el piano.
Bethoven fue uno de los compositores más importantes del clasicismo, aquí tenéis una de sus obras:
Hyden fue otro de los compositores más importantes, aquí tenéis una obra suya: